Hola hijo amado, tal día como hoy 27 de noviembre hace 30 años en 1984 naciste, es decir, hoy sería el cumpleaños número treinta de tu vida, si ese delincuente mal nacido no te hubiese quitado la vida. Algunos de tus compañeros de trabajo sostienen que moriste con las botas puestas, como un varón, pero hoy día prefiero infinitamente tenerte vivo.
Rindo por lo tanto este sencillo, pero nutrido homenaje a tu memoria, cargado de profundo amor en tu recuerdo y en tus cosas. Trabajando porque tu hijo crezca sin complejos y sin traumas que lo afecten en su vida futura. Prometiéndote también y como lo estoy haciendo, que tus asesinos materiales e intelectuales tengan el castigo que se merecen por la ley del hombre, la de Dios u otras leyes. Que el altísimo te tenga en su gloria y que si es verdad todo lo que dice su palabra, la mayor emoción que experimentaré en mi existencia, será cuando te vea y te tenga de nuevo conmigo en ese nuevo orden de cosas que promete la Biblia.
Anexo a este homenaje, una de las tantas fotografías tuyas donde nos llenaste a tu familia con tus gracias y tus ocurrencias.
Dios bendiga a tu espíritu
tan bello Mario , siempre tan alegre :(
ResponderEliminarYa no es lo mismo mi mario, ya no es lo mismo.
ResponderEliminarQ tiempo tan corto estuviste en esta tierra..